El compartir junto a compañeros en la ruta de la vida, sin improperios, desavenencias o discordias, es bálsamo que alivia heridas infringidas del pasado. Algunos que desean vivir alejados del resto, se les deja ese espacio. Los que son alma de la fiesta, suplen por los indiferentes. Evocan vivencias que ennoblecen el alma. Por esos amigos, brindo con una copa de vino.
©JGR. Soy un Quijote de otro tiempo.
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