Escribo al mundo, a mi pueblo, a mi gente.
A los que esperan, como yo, un aliciente en el alma.
A los que buscan palabras que retumben el corazón con esencia de amor y sentido de esperanza. Escribo para que conste que intenté cambiar, que he buscado y seguiré buscando mejorar.
Lo hago porque desde mis adentros, mi voz interna me dice: "Comienza nuevamente, esfuérzate para hacer mejor lo que no has logrado, lo que se te quedó en el tintero, lo que el tiempo ha querido borrar y no ha podido".
Escribo para analizar en mi vida aquello que interrumpe el paso en mi trayecto.
Al hacerlo se despierta en mi el "poner por obra lo redactado".
Así queda el testamento y testimonio de que soy pecador y cometo errores que quiero enmendar. Este es mi propósito, lo demás es especulación.
©JGR. Soy un Quijote de otro tiempo.