Un motivo
Vivo cada día sin saber
la realidad del día que vivo,
pero haré, de lo vivido
lo importante que debe ser.
Es que vivir es un placer
pero los sueños e ilusiones
traen mil repercusiones
noche, día, mañana y atardecer.
Las vivencias que en tropel
a cabalgar firme me convidan,
hacen que amarre bien las bridas
y ensille fuerte mi corcel.
Nada enclenque como aquel,
mi vida es Rocinante fornido,
distinto al del Hidalgo amigo,
Quijote melancólico de papel.
La existencia es mi equino
que en pastos verdes se pasea
y busca atenta la presea
que a lo lejos perfila mi destino.
Ser Quijote o añejo vino
que motive claras ideas
gustosas y dulces, cual jalea
mejor sostenidas que Yelmo de Mambrino.
Sin fantasías ni delirios,
son mis Sanchos sin quimeras
y amorosas Dulcineas,
mis deseos de placer por lo vivido.
Quiero ser por ti, abrigo
espada, escudo y armadura,
posada, caballero, aventura
y en tu realidad, amigo.
Aunque te extrañe lo que digo
tu serás el empuje que,
despierte a flor de piel
un amor, un sentimiento y un motivo.
©JGR. Dr. Javier González-Rosado.
Un Quijote de otro tiempo.
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